Repugnante Corrupción en CNM


Hay instituciones públicas fundamentales de la República que resultan torpedeadas desde sus propias entrañas por la corrupción de algunos de sus miembros. Eso es lo que estamos viviendo con el Consejo Nacional de la Magistratura (CNM) que no solo soportaba el descrédito por la sospecha de su falta de independencia, sino además el asedio de algunos partidos políticos por controlar y manejar a sus integrantes.  Esto último era notoriamente visible con el mangoneo que de manera exclusiva se sospechaba practicaba el aprismo cuando era fuerza política mayoritaria, con gran influencia en el CNM, en el Ministerio Público y en el Poder Judicial.

La Oficina Nacional de Procesos Electorales (Onpe) era un fantoche en la época del fujimontesinismo, que la manejó a su total albedrío. Superada esa etapa, la Onpe entró en proceso de reconstrucción y logró crear imagen de confianza hasta hace unas semanas en que comenzaron a revelarse los movimientos para controlarla. El jefe de Onpe es designado por el CNM; y estalló escándalo cuando una de sus funcionarias denunció que la institución había sido infiltrada por gente que estuvo ligada a la banda de Montesinos y se había designado irregularmente a su jefe Adolfo Castillo, a quien se había elegido sin cumplir con los requisitos. La denuncia es que se permitió al partido Podemos Perú, de José Luna Gálvez, su inscripción fuera de plazo; y violando la propia gestión de la Onpe, al permitir el ingreso a sus oficinas de personas ligadas a ese partido para manejar los padrones y arreglarlos conforme a sus propósitos.

No se había terminado aún ese delicado asunto y se  prenden las luces de alarma por la posibilidad de que el caso Lava Jato quede en nada porque el Ministerio Público no ha llegado a un acuerdo de colaboración eficaz con los funcionarios y jefes de Odebrecht para exonerarlos de procesos judiciales a cambio de que revelen toda la verdad en el caso peruano, tal como se les ha garantizado en Brasil.

Podría pensarse que más desgracias no se podrían juntar, cuando estalló un nuevo  escándalo de similares -o mayores proporciones, según se le mire- que los anteriores. Esta vez fueron los resultados de una investigación periodística cargo de Gustavo Gorriti, de IDL Reporteros y Justicia Viva. La investigación incluye la difusión de audios de conversaciones entre magistrados del CNM negociando para elegir a jueces, fiscales, etc, y hasta para cambiar sentencia a favor de un violador de una menor de edad, ejercer tráfico de influencias para colocar a recomendados en el CNM.

 

Lo revelado es asqueroso y cuestiona severamente la actuación del organismo que designa a los magistrados. En esas condiciones no existe garantía de justicia porque no hay probidad en quienes la operan, es decir en jueces y fiscales. Urge luchar por asegurar la independencia en la elección de jueces y fiscales y eso pasa por garantizar, primero, una elección transparente e idónea de los miembros del CNM, tal como se viene reclamando. Con razón se tiene actuaciones y fallos tan cuestionados, sospechosamente favorables a los delincuentes: violadores, pedófilos, corruptos, que quedan impunes a pesar de investigaciones y procesos judiciales. Asimismo somos testigos de cómo operan ciertos jueces y fiscales, evidentemente corruptos, que siguen operando amparados en sus cargos. La sociedad es la que sufre y carga con fallos aberrantes, que minan la institucionalidad y la democracia. Se tiene que garantizar la independencia de todas las instituciones fundamentales. Hay que liberar a todos esos organismos, sino de las presiones políticas; por lo menos que no estén en manos de corruptos, ni de los delincuentes de saco y corbata.

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