Cita Internacional y Maduro

Bastante complicado resulta el periodo de gobierno del presidente Pedro Pablo Kuczynski. Le ha tocado lidiar con situaciones complejas de nivel interno las cuales no puede sortear por una manifiesta incapacidad para gobernar. Kuczynski ha resultado un fiasco. Se pensó que su paso de casi medio siglo por la función pública, la cual alternó con actuación como asesor financiero de grandes empresas, le daba solvencia y seguridad para hacer un buen gobierno.

Los resultados están a la vista, con una evidente impericia en el manejo político, su debilidad de carácter que pretende disfrazar de tolerancia democrática lo cual resulta un burdo engaño que nadie le cree. A estas alturas de su mandato con más de un año al frente del Ejecutivo, quienes votaron por él pensando que resultaba ser mejor opción que Keiko Fujimori, se dan cuenta que se equivocaron.

Ya lo dijimos en ocasión anterior. Su problema está en que su pensamiento es uno, pero lo que sus asesores le hacen declarar es contrario. Y cuando se suelta, dice lo que se le ocurre contradiciéndose y dejándonos en la nebulosa. Lo mejor sería para él, adoptar la actitud del alcalde Luis Castañeda Lossio: hacerse el mudo. Le convendría para evitar caer en barbaridades y ser objeto de constantes cuestionamientos.

Con el anuncio de la probable visita del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, para asistir a la Cumbe de las Américas, Kuczynski ha dicho que no se le puede impedir visitar nuestro país porque lo ha invitado. Pero, tratando de salvarse, ha dicho que no sabe cómo lo recibirán los miles de venezolanos que han llegado a nuestro país huyendo del suyo por la crisis que se vive. No nos queda duda, que el mandatario lo que ha querido es lavarse las manos frente a la posición de los grupos políticos parlamentarios (incluido el suyo) que consideran inapropiada la presencia del dictador en Perú.

No debemos olvidar que el gobierno de PPK ha liderado una férrea oposición a Maduro y ha promovido acuerdos para enfrentarlo denunciando su carácter dictatorial. Inclusive estamos prácticamente en el limbo en el nivel de relaciones diplomáticas. Siendo así no hay explicación alguna para que ahora Kuczynski prácticamente tienda una rama de olivo casi dando una cordial bienvenida a quien no ha dudado en calificar con duros términos.

No creemos que sea posible impedir la presencia de un mandatario a una cita a la que a su gobierno le corresponder asistir por estar obligado. Maduro, si se propone, asistirá a la Cumbre de las Américas, aunque no guste a muchos. Conociendo su idiosincrasia y su desprecio a lo que de él se diga, lo más probable es que vendrá a Lima si se lo propone. Le importará un comino la protesta que puedan armar quienes huyeron de Venezuela, y lo que acuerde el Congreso peruano. Es fácil deducir que así será teniendo en cuenta que ni siquiera las violentas y masivas manifestaciones de protesta  en su país lo han cambiado. Es desafiante y se cree el único capaz de enfrentar a quienes están en su contra, reclaman por el respeto de los derechos humanos y defienden el sistema democrático. Se cree un salvador de su país. Veremos que pasará para cuando llegue abril, fecha de la cita internacional.

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