Buen Uso de las Vacaciones Escolares

Musica Casa De La Cultura Pacasmayo

Las municipalidades y algunas instituciones (Casa de la Cultura de Pacasmayo, por  ejemplo) han programado –como es habitual en este tiempo- sus programas de vacaciones útiles con la finalidad de ofrecer opciones que utilicen los estudiantes en el periodo vacacional. Son actividades que tienen importancia y significan inversiones en el desarrollo humano de la niñez y juventud propiciando que empleen bien su tiempo libre.

Los referidos programas –según como se orienten- tienen dos finalidades: una, consolidar conocimientos recibidos en los centros educativos; dos, desarrollar las aptitudes deportivas y artísticas de los menores alentándolos a desarrollar capacidades, y compartir su tiempo en acciones que les serán de suma utilidad.

Se tiene en ese marco, dictado de clases de algunos cursos en particular matemática, comunicación, idiomas. Y en el campo recreativo deportivo, clases de natación, ajedrez, dibujo y pintura, idiomas, música, básquet, vóley, fulbito, artes marciales, entre otros; mientras que en el aspecto artístico se cuenta principalmente con talleres de música, danza, artes plásticas.

Lo ideal es hacer una combinación de lo uno y lo otro atendiendo a recomendaciones de especialistas que indican la necesidad de no dejar de alimentar con conocimientos y acciones de estudio, a fin de que los escolares no pierdan el ritmo de aprendizaje. Eso debe matizarse con acciones de recreación y deportes que conlleven a una formación integral del educando.

El niño debe tener tiempo para jugar pero también debe dedicar algunas horas a la lectura o practicar algún deporte. Debe ofrecérseles la oportunidad de tener vacaciones que disfruten aun cuando hayan desaprobado algún curso, en cuyo caso deberá tenerse cuidado en tratarlos para no hacerlos sentir culpables, sino orientarlos para superar las causas que provocaron su deficiente rendimiento.

Rescatamos la opinión de Javier Arroyo, cofundador de Smartick, método de aprendizaje online de matemáticas, quien ha manifestado: “Es cierto que en verano corresponde un descanso en el ritmo de estudio, pero ello no significa que debe ser un paro total en el aspecto académico. Sin actividad intelectual, el cerebro se entumece como si fuera un músculo. La brecha entre los niños que estudian en verano y los que no lo hacen es muy notoria”.

Tengamos en cuenta la advertencia de la organización norteamericana The National Summer Learning Association que ha sido una de las primeras instituciones en señalar este problema: el efecto acumulativo provoca que para el último grado de primaria los niños que no estudiaron en los veranos pasados tengan un retraso de hasta 3 años frente a sus compañeros. “La rutina escolar hay que romperla, pero es un error no hacer nada, independientemente del nivel educativo”, afirma Covadonga Ruiz de Miguel, experta en educación de la Universidad Complutense de Madrid, ha precisado esa entidad.

Es responsabilidad de cada familia, y los padres orientar a los niños, niñas, y jóvenes hacia el uso adecuada del tiempo de vacaciones compartiendo con ellos actividades al aire libre, aprovechando de las playas y campos, a los cuales se tienen acceso en nuestro Valle.

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