Cuidar la Vida

Accidente Emtrafesa

Un penoso accidente de tránsito, ocurrido el 26 de diciembre, costó la vida de una niña de 6 años de edad, en San Pedro de Lloc. Un bus de la empresa Emtrafesa fue el causante del percance que ha desembocado con mandato de prisión preventiva para el conductor identificado como Alberto Teófilo Diestra Meza. Deberá ser procesado como presunto autor del delito de homicidio culposo en agravio de la menor de iniciales T.CH.E.

El juez Luis Alejandro Pérez León, a cargo del Juzgado de Investigación Preparatoria, en San Pedro de Lloc, encontró procedente el pedido de prisión preventiva invocado por la fiscal Taly Chayguaque Ventura por considerar que existen graves y fundados elementos de convicción para presumir que el accidente fue producto de un acto imprudente.

Es importante destacar algunos de los juicios emitidos por el juzgador al momento de decretar su medida coercitiva. Hizo alusión a experiencias personales –como conductor de su vehículo particular- y las denuncias de numerosas personas respecto al comportamiento de algunos conductores de esa empresa. Hacen gala de abuso al efectuar maniobras peligrosas e imprudentes pasando a otros vehículos a gran velocidad, en zonas prohibidas, y sin tener en cuenta las recomendaciones que permanentemente se formulan para evitar tragedias en las pistas.

En este aspecto, la empresa debe intervenir y ejercer un mayor control sobre los conductores ordenando monitorearlos para ver cómo se desempeñan en las carreteras. Hay la impresión que, en algunas ocasiones, salen más tarde de sus horas programadas y, en afán de llegar a destino a la hora prevista, desarrollan velocidades mayores realizando maniobras temerarias con grave riesgo para los pasajeros y/o peatones.

En los hechos del pasado 26 de diciembre, lamentablemente las consecuencias las pagó una inocente niña que había concluido sus estudios de primer grado de primaria. El bus la atropelló y arrastró su cuerpo por varios metros, tal como lo hemos descrito en la versión del juez Pérez León dando pie a suponer que el vehículo iba a velocidad sin considerar que estaba en zona poblada.

Aparte de eso, es importante, también, destacar el análisis del juez al rechazar como razón para tratar de disminuir la gravedad del suceso, se alegue que la empresa tiene una póliza de vida para el caso de fallecidos. Como bien lo ha precisado el magistrado, una vida no es una mercancía que tiene determinado valor y si se pierde se “soluciona” haciendo efectivo el monto del seguro. Eso es inaudito. Una vida es una vida, y hay que valorarla como tal.

Debe valorarse la decisión y los fundamentos del juzgador.  Se trata de hacer entender la necesidad de una educación vial que nos comprometa a todos. Es hora que los choferes entiendan que no solo se trata de sus vidas, sino también de la de terceros y deben saber valorarlas y cuidarlas. Para eso, deben conducirse con la mayor rigurosidad y con respeto por las normas de su sector. Y en cuanto a las empresas, deben esmerar el control sobre su personal advirtiéndoles de las consecuencias para ellos mismos, pues es doloroso privar a alguien de su libertad por un delito que no quiso cometer. Pero que la ley sanciona por ser un acto negligente.

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