Quién Responde por Pésimas Inversiones

Planta Deshidratadora Mpp San Pedro De Lloc

pese a la escasez de dinero que aqueja a los gobiernos locales, hay inversiones que se hacen sin la adecuada planificación, a lo que se debe agregar el desinterés de la administración para buscar soluciones. Eso es desperdiciar el dinero.

En varios distritos hay inversiones pésimas que han devenido en edificaciones que constituyen auténticos elefantes blancos. Quizá los casos más escandalosos están en San Pedro de Lloc. No es la única ciudad donde ha ocurrido desperdicio de dinero en cantidades importantes, y las obras siguen sin prestar ninguna utilidad ante la total indiferencia de sus autoridades y de la población.

En esa ciudad tenemos obras que datan de los dos gobiernos del alcalde Frederihs Buchelli Torres, y han salpicado a las administraciones siguientes que también realizaron nuevas inversiones supuestamente para poner en funcionamiento los proyectos y fracasaron.

¿Qué ha hecho el correspondiente Órgano de Control Institucional sobre estos temas?. No puede tolerarse que se desperdicie el escaso dinero del pueblo, en forma tan escandalosa, no se establezca quiénes son los responsables y menos se sancione.

Del primer gobierno del alcalde Buchelli Torres se tiene la Planta Deshidratadora de Frutas, y la Planta Procesadora de Leche. Ambos proyectos se ejecutaron utilizando dinero de la cooperación técnica internacional, del fondo de la Unión Europea, a través de Prodelica,  y la respectiva contrapartida nacional.

Desde el inicio se alzaron voces de alerta sobre ambos proyectos cuestionándose la falta de solidez en el modelo de empresa que se proyectaba así como la insuficiencia de materia prima en la zona que asegurase el sostenimiento de las plantas. Esas herencias las recibió el gobierno siguiente que inició el alcalde Wilfredo Rodríguez Rázuri y concluyó Roland Aldea Huamán. Igual se realizaron nuevas inversiones para ponerlas operativas dándolas en concesión a la empresa privada. En el caso de la Planta Deshidratadora de Frutas, la empresa Gandules que aspiraba a la concesión, solicitó realizar pruebas y descubrió que los materiales empleados para ponerla en marcha, eran inadecuados no habiéndose empleado el material considerado en el proyecto. La Planta Lechera comenzó a funcionar y poco después cerró sin que se supiese detalles de cómo se resolvió el contrato.

Del segundo gobierno de Buchelli se tiene el edificio del terminal terrestre, proyecto inconcluso pero que se inauguró al final de su mandato sin que entre en funcionamiento hasta la fecha. La administración Aldea ha cuestionado la obra atribuyendo deficiencias y errores, sin demostrar el interés necesario para corregirlos. Allí está el edificio destruyéndose por el paso del tiempo sin prestar beneficio alguno.

Está a la vista que eso y mucho más sucede en el país, y los responsables pueden terminar sus mandatos e ir a sus casas con la tranquilidad de que ninguna responsabilidad los alcanzará. Esos son actos que no deberían ocurrir. Pero si ocurriesen –como en este caso-  deben sancionarse y no quedar impunes como viene ocurriendo. ¿No hay órganos de control para intervenir, investigar y sancionar?

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