Situación Política Como en Callejón Sin Salida

Conforme pasan los días hay la impresión de que nuestro país ha ingresado a un callejón sin saber si podremos encontrar salida. La situación cada día preocupa a más sectores de la nacionalidad. Nadie puede sustraerse a lo que viene ocurriendo y cada quien tiene un concepto propio de acuerdo a su ideología o a sus simpatías. La etapa que vivimos no está para analizarse por criterios de simple simpatía. Es gravísima y nos pone en riesgo a todos.

Estamos sumidos en una crisis profunda. Nuevos hechos de corrupción política y empresarial sorprenden cada día, resultando envueltos por un oleaje cada vez más brumoso.

Expresidentes y actores políticos notorios están afectados y buscan desmarcarse proclamándose inocentes, dan recetas, a sus rivales, de cómo comportarse y los condenan ante cualquier insinuación culposa aunque esta no se ampare en prueba alguna. Pero cuando eso los alcanza, lo niegan y desacreditan las fuentes. Es lo que viene ocurriendo con el caso Lava Jato que ocupa a toda la prensa. Tanto, como la sanción que ha impuesto la FIFA a Paolo Guerrero. Entre estas noticias, que buscan desplazarse una a otra, están las sandeces que se recogen de las redes sociales donde prima el chisme. Ahora hasta la llamada gran prensa o prensa seria se alimenta de los chismes de la farándula o de los que alcanzan a los políticos.

Es en medio de ese panorama que la situación se hace confusa y desesperanzadora para la mayoría. 
El presidente Kuczynski sigue enredándose solo en sus contradicciones entre que no prestó servicios a Odebrechet para admitir últimamente que lo hizo pero no en forma directa. Más preocupado en la perspectiva económica –lo cual no está mal- descuida o minimiza la gravedad de la crisis actual y parece ausente de la realidad.
En el Legislativo, sigue dando que hablar la postura notoriamente autoritaria de las caras más visibles del fujimorismo. Abiertamente se formulan declaraciones y amenazas contra jueces y fiscales, se interviene en diligencias judiciales que tienen naturaleza reservada aun cuando se tratase –como ha ocurrido- con el allanamiento del local político de Fuerza Popular. Tienen que respetar competencias, pero la mayoría en el Congreso les hace creer que es un respaldo para el atropello de las instituciones.

Frente a la cresta que ha alcanzado la ola, vuelve a escucharse la propuesta de diálogo entre Kuczynski y Keiko Fujimori. ¿Serviría de algo? Tal parece que sería un nuevo paliativo o analgésico pero después volveremos a lo mismo en tanto no se descubra la verdad -¿ocurrirá?- en torno al más grande escándalo de corrupción que agravia a varios países.

La solución tiene que pasar por un implícito reconocimiento de las responsabilidades de cada una de las partes. Se reclama rectificaciones reales y que cada quien actúe dentro de lo que le corresponde sin invadir áreas y sin convertirse en elementos de obstrucción. Además debe haber compromiso para respetar la autonomía de los demás poderes del Estado y debe garantizarse y defenderse la designación de magistrados en virtud de sus trayectorias y méritos profesionales; sin intervenciones políticas. La ciudadanía debe mantenerse interesada en estos temas, analizarlos y distanciarse para poder formar una opinión independiente. 

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