Responsabilidad en la Obra del Mercado de Pacasmayo

Techomercado

Alguien tiene que responder, en la Municipalidad Distrital de Pacasmayo, por las tareas de mejoramiento en el Mercado Central de la ciudad. La paralización y la demora han conllevado a la protesta no solo de los comerciantes sino de los propios pobladores. Unos y otros resultan directamente afectados por esta demora en la fecha de culminación de la obra. El anuncio fue que el mejoramiento del techo del mercado se concluiría el 24 de octubre.

Estos hechos son los que generan mala imagen a un gobierno. Lo evidente es la carencia del sentido de planificación. Por lo menos así lo entiende la mayoría. Partimos del supuesto de que si la obra se planificó adecuadamente se tenía el presupuesto reservado para ese fin, y se debió haber asegurado la compra de materiales.  De la información dada oportunamente,  la comunidad estuvo enterada que los trabajos se realizarían por ejecución directa de la Municipalidad. El monto de inversión es de 390 mil soles.

Los trabajos comenzaron  luego de varios reclamos de los comerciantes agrupados en una asociación. Previamente, esa organización reclamó garantías de que la obra se realizaría dentro de los plazos previstos, con estricta observación del expediente técnico y la calidad de los materiales a emplear.

Los propios comerciantes ofrecieron su apoyo constituyéndose en fiscalizadores. Esa es una buena iniciativa que las autoridades y los funcionarios, en particular, deberían valorar. No siempre ellos pueden estar presentes en la obra y si alguien puede hacer su trabajo, sea bienvenido. Es sabido que inclusive en las obras contratadas con una empresa, ni el ingeniero residente ni el supervisor suelen cumplir con su trabajo. Los gobiernos locales parecen tener una lista “confiable” de supervisores y suelen ser, en muchos casos, los mismos en las municipalidades del Valle y fuera de él. Tienen varias obras por supervisar en forma simultánea y eso imposibilita que desarrollen su labor eficazmente. Las empresas obran igual en el caso de los ingenieros residentes.

Está demás aludir a los contratiempos que se derivan de una obra. Con mayor razón en el caso de un mercado. Varios comerciantes han tenido que salir a ocupar la vía pública en tanto se mejora el centro de abastos. Hay más caos, la imagen de insalubridad es mayor, los visitantes se llevan una pésima impresión de la ciudad. Tierra, desperdicios y materiales obstruyen parte de la calle. Un caos mayor al que se conoce. 

Los reclamos de los comerciantes y los pobladores contra la gestión de gobernantes y de sus funcionarios, se sustentan. La responsabilidad recae en el alcalde. Los regidores poco se interesan por estar cerca del problema para identificar las dificultades y aportar soluciones. Esta situación no debe continuar. Estamos a puertas de la Navidad y se reclama que el mercado quede listo. Urge concluir la obra en el menor tiempo posible pues ya hay un retraso de alrededor de 45 días y no debe permitirse más demora. Las autoridades municipales deben exigir a los funcionarios a cargo de la obra, resultados inmediatos y poner fin a las demoras.

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