Nunca Más Un 5 De Abril

Se acaban de cumplir 25 años del golpe de Estado que dio Alberto Fujimori y que acabó de destruir la débil institucionalidad del país, promoviendo la corrupción en diversas esferas de la vida pública, con aprovechamiento de los recursos públicos los cuales fueron saqueados por la cúpula fujimontesinista, una vez que se aseguró del control del país. Se calcula que 6 mil millones de dólares fueron desaparecidos del tesoro público.

El 5 de abril de 1992 los principales medios nacionales fueron intervenidos por el ejército; las cámaras de senadores y de diputados, los gobiernos regionales, el Poder Judicial y las principales entidades públicas quedaron bajo control de Alberto Fujimori y las Fuerzas Armadas, que prestaron apoyo a la medida.

Fujimori llevaba dos años en el poder, elegido en proceso democrático en el que ganó al escritor Mario Vargas Llosa.

La justificación ha sido que era la única forma de acabar con el terrorismo y de luchar contra la corrupción. Pero esto es falso -y la historia lo ha probado, a pesar de la desinformación que circuló en esos años- porque la captura de Abimael Guzmán fue producto del esforzado trabajo de policías que laboraban sin presupuesto, en medio de múltiples carencias, aunque comprometidos con la meta.

Si bien es cierto la captura de Abimael Guzmán ocurrió en setiembre de 1992 y en cierto modo significó respaldo al autogolpe de Fujimori, no había sido producto de la dedicación del gobierno dictatorial. Fue una casualidad la fecha en que cayó el líder terrorista, producto de la persecusión que ejercía un reducido equipo de policías, y que estuvieron a punto de capturarlo, meses atrás. 

En la dictadura de Fujimori se concibió la Constitución que permitió la reelección de Fujimori y que lo mantuvo en el poder por diez años que estuvieron plagados de corrupción, de control y manipulación de los medios de comunicación cuya línea se vendió al poder político; además de haberse comprobado los lazos de gobierno con el narcotráfico, así como el evidente control de los poderes del Estado, todos los cuales sucumbieron a un poder absoluto. 

El terrorismo se debilitó tras la caída de su líder y se desplegó lucha frontal pero a costa de inocentes que fueron víctimas de los abusos de las Fuerzas Armadas, sin control de por medio. Al terrorismo de Sendero Luminoso y MRTA, se sumó el terrorismo de Estado, representado principalmente por el grupo Colina autor de las horrendas matanzas de Barrios Altos y La Cantuta con absoluta impunidad.

Se tiene que conocer la historia porque recuperar la democracia costó vidas y años de lucha, y porque la reconstrucción y limpieza institucional aún no ha terminado. Que nunca más se repita un 5 de abril; que nunca más un dictador llegue al poder.

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