Atender a Familias de Pampas de Jagüey

Es imperdonable que la Municipalidad Provincial de Pacasmayo no asuma responsabilidad efectiva  respecto a lo que están padeciendo las familias residentes en el sector denominado Pampas de Jagüey en el sector sur oeste de San Pedro de Lloc.

No debería importar si las víctimas son una o diez o quince familias; sino el daño que han sufrido y que se ha podido constatar en el mismo lugar. El jueves 23,  las aguas del Río Chilco, alimentado por la Quebrada Cupisnique, se abrieron hacia ese sector agrícola arrasando con cultivos de espárragos, tara, alfalfa  y otros como yuca, camote, yunya, dejando a los agricultores sin nada. 

Las familias residentes en el sector quedaron incomunicados debido a que el río había interrumpido la carretera a Puémape. La carretera a Puémape es apenas el primer camino para llegar a ellos, porque luego se debe seguir un sinuoso trazo de tierra que sube y baja hasta llegar a Pampas de Jagüey.
Además de sus cultivos, estas familias de agricultores perdieron sus pozos de agua porque quedaron sepultados por el barro y agua que trajo el río, algunos perdieron motobomba también y algunos sufrieron daños en sus viviendas. Se han quedado sin agua, sin alimento para los animales que crían, y sin los productos agrícolas que vendían y que les daban sostenimiento económico. El trabajo de años conquistando la tierra y haciendo que florezca ha sido arrasado en unas horas.

Ellos han reclamado reiteradamente la atención de la Municipalidad Provincial de Pacasmayo, pero no son atendidos. Como dice uno de los moradores: "Me preguntan cuántas familias somos, y cuando digo unas quince, parece que no les importa". 
 
Peor aún, los moradores del sector Pampas de Jagüey responsabilizan directamente a la Municipalidad Provincial de Pacasmayo por los daños que han sufrido. Aseguran que para evitar que el agua siga pasando por la carretera a Puémape la desviaron hacia su sector, convirtiéndolos en damnificados. Ellos mismos lo han dicho: "Nosotros no somos damnificados por culpa de la naturaleza sino por lo que han hecho las autoridades". 

El alcalde provincial Roland Aldea Huamán se ha referido al caso diciendo que no hubo intención en las acciones que les ocasionaron daño  a estas familias. Y ha añadido que como los trabajos están sectorizados, le correspondería a la empresa Técnica Avícola desviar las aguas para que no sigan afectando al sector Pampas de Jagüey.  Parece que el alcalde olvida su rol y su responsabilidad. Le corresponde a su despacho -al menos intentar- resarcir lo sucedido, asegurando primero que el agua deje de discurrir hacia ese sector; garantizando que el agua sea evacuada; prestando asistencia con  maquinaria (que trabaje suficientes horas y no se malogre) y ofreciendo ayuda a las familias. Ellos siguen esperando y reclamando por la insensibilidad de sus gobernantes, al punto que han debido pedir auxilio al Centro de Operaciones de Emergencia Regional. 

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