Es La Hora De Las Mejores Personas

En momentos difíciles porque las tormentas e inundaciones están afectando a nuestras familias, en el Valle Jequetepeque, corresponde a los ciudadanos y ciudadanas mantener la entereza y ponerse de pie para ayudarnos mutuamente.

Muchas quejas se han escuchado en los últimos días por lo que las autoridades, especialmente los gobernantes municipales, han dejado de hacer, por su negligente accionar, por su dejadez,  por su ausencia. En estos momentos de crisis han sido los ciudadanos quienes han dado el ejemplo y así debe seguir.

Han sido los vecinos de Cacique de Lloc, en la capital provincial de Pacasmayo, quienes han mantenido vigilancia sobre la Quebrada Cupisnique y vigilancia sobre los trabajos que realizaba la empresa privada. Si los propios vecinos no hubieran estado atentos y no hubieran lanzado la alerta por el riesgo inminente de inundación, la noche del sábado 18,  las consecuencias podrían haber sido peores. Ellos mismos se han organizado, trasladado sus objetos y alistado sus pertenencias para evacuar.

Han sido jóvenes y adultos quienes han contenido las aguas en el Puente Arco, excavando hasta con sus manos, usando bolsas plásticas, aportando sus herramientas, para derivar las aguas y evitar que inunden San Pedro de Lloc. Coordinando solos, entre ellos mismos, encontrando acuerdos en la emergencia, en medio de la presión y el miedo.

A ellos se suman personas que de una u otra manera han ayudado haciendo llamadas para atender personas en peligro, prestando herramientas, avisando de riesgos eléctricos, llevando calma, guardado compostura. Hay quienes nos han llamado para manifestar su deseo de participar como miembros de brigadas de apoyo, pero no saben a dónde acudir, con quién coordinar, dónde registrarse.
A todos ellos gracias y que sean modelo de cómo en medio de la desgracia, el ciudadano es capaz de darse la mano, de apoyarse, de extender una mano de solidaridad. 

Lamentablemente esa solidaridad no se vio en quienes llegaron hasta el lugar de la emergencia solo para curiosear, ni en quienes, viviendo dentro o fuera del valle, usaron las redes sociales para difundir rumores infundados de diverso calibre que solo ahondó el temor y la desesperación. Tampoco ayuda sobrecargar líneas o servicios de internet. 
Lo peor ha sido el hecho de que delincuentes de la peor monta robaron en viviendas del AH Onteré Giura, cuando los vecinos salieron temerosos por lo que ocurría en Cacique.

A todos nos toca cumplir, con mayor esfuerzo, nuestro rol. 
A la policía y serenazgo, evitar  uso innecesario de sirenas porque crean alarma y miedo. A los gobiernos municipales, además de todo lo que ya se les ha pedido reiteradamente, se supone que de inmediato empezaron con medición de daños y registro de damnificados; se pide  garantizar la vigilancia de las zonas de riesgo; advertir oportunamente de riesgos; usar el perifoneo para llevar tranquilidad y ahuyentar rumores; emitir información periódicamente; divulgar recomendaciones en casos de desastres; y sobre todo convocar a los ciudadanos voluntarios. A los ciudadanos, mantener la calma y sobre todo no divulgar rumores, guiarse de información oficial, seguir recomendaciones si las hubiera; a los comerciantes no caer en la especulación, no lucrar con las necesidades de las personas. Y a todos, dar la mano a nuestros hermanos que lo necesitan. Hay cientos de damnificados en nuestro Valle Jequetepeque.

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