San Pedro de Lloc  |  

Caos, Peligros y Ojos Que No Quieren Ver

Han pasado ya tres meses desde que los nuevos gobiernos locales asumieron funciones en las provincias de Pacasmayo y Chepén. Los problemas más saltantes en algunas ciudades persisten y no hay ninguna señal favorable en la búsqueda de soluciones. Da la impresión que los alcaldes no quieren verlos porque tienen miedo de enfrentar a la reacción de los causantes del caos y el peligro. O, porque llegaron al gobierno sin tener planes concretos.

Hay hechos notoriamente saltantes que todos los vemos, menos quienes están en la obligación de enfrentarlos y solucionarlos. Se pensó que los nuevos gobiernos llegaban con propuestas específicas para solucionar determinadas situaciones donde el peligro está latente. Dios no lo quiera, pero de presentarse una situación de emergencia, hay razones para temer que tengamos que lamentar desgracias personales.

El comercio ambulatorio constituye uno de los temas principales de esa problemática que se prefiere seguir ignorando por la incapacidad para buscar salidas. Asociada a ese tema tenemos el de la insalubridad pública tan visible a los ojos de todos, salvo los de las autoridades que también prefieren hacerse los ciegos u optar por la política del avestruz: esconder la cabeza.

Notorios son los casos de Chepén, San Pedro de Lloc, Guadalupe y Pacasmayo, en ese orden. En la capital de nuestra vecina provincia tenemos una enorme bomba de tiempo en más de una arteria, los días sábados y domingos. En forma permanente se tiene en la parada informal de la avenida Gonzáles Cáceda, calle Progreso y jirones aledaños. En la calle Progreso, pese a no existir espacio suficiente para el paso peatonal, se consiente el tránsito de mototaxis y hasta de automóviles. ¿Se imaginan lo que puede pasar si se generase una situación de emergencia que provoque pánico o requiera de evacuar esa zona?

En San Pedro de Lloc, el caos en el mercado y en el Pasaje Britto se ha agravado. En el interior del mercado de abastos hay sectores donde apenas puede pasar una persona. Cada día se autoriza a más vendedores en las puertas, lo que cierra la posibilidad de una evacuación ordenada ante cualquier señal de peligro. El nuevo gobierno ha agravado el caos en el Pasaje Britto y en el propio mercado. Ni que decir del mercadillo de los martes.

Guadalupe y Pacasmayo tienen similares problemas con el comercio ambulatorio que sigue invadiendo algunas calles. En esas cuatro ciudades, hay un grave problema asociado al comercio informal: la suciedad. Ni las autoridades de Salud se preocupan por atender ese tema posiblemente para pagar "el favor" de algunas municipalidades que asumen los sueldos de personal de apoyo a determinadas áreas de los establecimientos de salud, les donan lap top (caso de San Pedro de Lloc, en el gobierno anterior) y otras acciones que amarran la actuación de los responsables del cuidado sanitario.

¿Podemos esperar cambios significativos cuando vemos que después de tres meses de los nuevos gobiernos seguimos caminando entre el caos, el peligro y la mugre? Sugerimos a los alcaldes hacer lo que hicieron en campaña: recorrer sus ciudades. Hacen mal con enclaustrarse en sus despachos y escuchar solamente a los que los adulan.

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